Planificación de la temporada mediante el TSS
¿Aún programas por horas de entrenamiento?
Si a la hora de planificar las temporadas sólo programas mediante el tiempo de entrenamiento te estás dejando por el camino un ingrediente importantísimo para llevar a cabo una buena receta. Y es que las carreras se ganan con intensidad y no con volumen. Por ello, es necesario tener en cuenta también esta variable a la hora de planificar la temporada.
Una buena manera para planificar la temporada es usando el TSS. No voy a extenderme explicando qué es esto puesto que en un artículo anterior ya escribí sobre el TSS o puntuación de estrés del entrenamiento. Sólo diré, a modo de recordatorio, que es una estimación de la carga de entrenamiento calculada en base a la duración y la intensidad de una sesión.
Uso del TSS para las planificaciones anuales e interanuales
Con el TSS, en términos de planificación, podemos trabajar en varias direcciones:
- Evaluar el nivel de exigencia de la competición o competiciones que vamos a preparar con el plan de entrenamiento.
- Determinar la carga necesaria de TSS semanal para alcanzar el nivel de exigencia de la competición y las expectativas de resultados del deportista.
- Controlar la progresión de la carga del entrenamiento a lo largo de las semanas hasta llegar a las competiciones claves.
- Determinar la carga semanal a alcanzar con los contenidos propios de cada fase de entrenamiento.
- Programar el nivel de exigencia de las semanas de descarga y las semanas previas a las competiciones.
- Cuantificar la carga total de una temporada y analizar los resultados obtenidos.
- Controlar la progresión interanual del deportista.
Casi nada… ¿no? De ahí que permíteme que reitere mi pregunta: ¿Aún programas por horas de entrenamiento?
Valores de referencia estándar
Para facilitarte la tarea y conocer la magnitud del TSS en función de cada disciplina te adjunto unas tablas en las que encontrarás valores de referencia que seguro te resultarán útiles a la hora de empezar a cambiar tu metodología de planificación.
Será a partir de estos valores que podrás luego adaptarlos según tus competiciones, tu experiencia, tu nivel deportivo, tus expectativas,… No es fácil pero al menos tendrás un punto de partida.