Correr al ritmo adecuado

23 de diciembre de 2019

La forma más rápida de sabotear tu entrenamiento es correr con demasiada intensidad tus carreras fáciles. Este es un problema habitual común a muchos corredores noveles pero que, en corredores experimentados, también sucede.

Cuando comienzas a correr y sientes que vas mejorando crees que cuanto más rápido corras, mayor será la mejora. Pero esto no es así. Incrementar la velocidad de los entrenamientos que en teoría deben ser fáciles, no es positivo. Y es que el propósito de correr a ritmos cómodos no es aumentar tu velocidad sino que tiene por objetivo darle al cuerpo tiempo para recuperarse activamente y desarrollar la base aeróbica. Y esto se consigue corriendo a un ritmo fácil, sintiendo que se hace sin esfuerzo.

Los resultados de correr a ritmos cómodos pueden ser mágicos. Cuando realmente corras a baja intensidad en tus días fáciles, estarás mucho mejor recuperado para tus entrenamientos duros y podrás ir mucho más rápido cuando afrontes un entrenamiento importante de calidad. Tu rendimiento aumentará mucho más rápido al ejecutar tus entrenamientos duros de manera adecuada en lugar de intentar completar la mayor cantidad posible de entrenamientos fáciles de esfuerzo medio donde nunca te esfuerzas tanto.

Algunos usuarios de Stryd ya me han escrito agradeciéndome lo fácil que representa con el dispositivo estar seguro de realizar realmente un entrenamiento cómodo y fácil. No importa que haya subidas, viento en contra u otras vicisitudes que incrementan la carga del entrenamiento, con Stryd es mucho más fácil modular el esfuerzo para situarse realmente donde toca.

Un usuario me explicó que las carreras fáciles han pasado de ser su entrenamiento más temido de la semana por aburrido y duro a ser su favorito, al poder relajarse, sentir como fluye corriendo y poder focalizarse en cuestiones técnicas como la cadencia, el apoyo del pie en el suelo, la reactividad del tobillo, la posición del cuerpo,…

Otro usuario me explicó que regularmente debía acudir al fisio para cuidar una sobrecarga crónica en sus isquiotibiales. Esta sobrecarga desapareció en el momento en que redujo significativamente la carga de los entrenamientos fáciles gracias a poder modular mejor su intensidad de carrera.

La lección de todo ello es clara. Necesitas estar corriendo más fácil de lo que piensas. De lo contrario, nunca estás suficientemente recuperado para acometer tus entrenamientos a la máxima intensidad y por tanto, no estás sacando provecho del máximo potencial que podrías alcanzar.

Por otra parte, los peligros de correr demasiado duro en días fáciles amenazan tu salud mental y física y ralentizan tu progreso como corredor. Esto es especialmente importante si estás mejorando. La mejora no significa que tu carrera fácil deba ser mucho más difícil. Debes concentrarte en hacer mejor tus entrenamientos más difíciles en vez de aumentar el ritmo en tus carreras fáciles.

Gracias a Stryd podrás trabajar a la intensidad adecuada para alcanzar tus objetivos ya que tiene en cuenta los obstáculos que a menudo te obligan a dar demasiado, como terreno montañoso o clima ventoso. Aprovecha pues la tecnología para mejorar la calidad de tus entrenamientos.

¡Regala o regálate un Stryd estas navidades! Yo te regalo un plan de entreno para que puedas usarlo correctamente.